Marketing 3.0, entre los valores humanos y los tecnológicos

Marketing 3.0, entre los valores humanos y los tecnológicos

Las empresas que demuestren una responsabilidad social, a través de acciones en favor de la comunidad, estarán posicionándose como empresas cuyas marcas tendrán el respeto y la admiración general”.

Esta es, de acuerdo con Philip Kotler, uno de los más importantes teóricos del marketing, la mejor manera de definir el nuevo marketing 3.0, quien añade además: “las empresas son  organizaciones que actúan formando parte de una red leal de partners, donde las personas no son sólo consumidores, sino personas completas con espíritu humano que quieren que el mundo sea un lugar mejor”.

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Según el experto, el marketing 3.0 propone crear formas novedosas para llegar a los clientes que respeten los valores y donde se cuente con los empleados, los partners, lo distribuidores y los proveedores, de modo que sientan que se les integra de verdad en el engagement de utilidad pública.

Para Kotler, el Marketing 3.0  surge como necesidad de respuesta a varios factores: las nuevas tecnologías, los problemas generados por la globalización y el interés de las personas por expresar su creatividad, sus valores y su espiritualidad.

Por lo tanto el Marketing 3.0 se concentra en la persona, no como una contradicción de la visión anterior, sino como perfeccionamiento de la misma. Es la evolución desde el Marketing 1.0 centrado en los productos y el marketing 2.0 que se centraba en los consumidores.

Kotler ha propuesto lo que él considera los 10 mandamientos del marketing 3.0:

  1. Amar a los consumidores y respetar a los competidores.
  2. Ser sensible al cambio, prepararse para la transformación.
  3. Proteger la marca, ser claro acerca de quién es.
  4. Los consumidores son diversos, dirigirse especialmente a aquellos que se pueden beneficiar más de ti.
  5. Ofrecer siempre un buen producto a un precio justo.
  6. Ser accesible siempre y ofrecer noticias de calidad.
  7. Conseguir clientes, mantenerlos y hacerlos crecer.
  8. No importa de qué sea el negocio, siempre será un negocio de servicio.
  9. Diferenciarse siempre en términos de calidad, costo y tiempo de entrega.
  10. Saber usar la información más relevante y usarla sabiamente al tomar una decisión.

En términos de tecnología

Aunque la Web 3.0 es un término que no termina de tener un significado, ya que varios expertos han intentado dar definiciones que no concuerdan o encajan la una con la otra pero que, en definitiva, va unida a la denominada Web Semántica.

En lo que a su aspecto semántico se refiere, la Web 3.0 es una extensión del World Wide Web, en el que se puede expresar no sólo lenguaje natural, también se puede utilizar un lenguaje que se puede entender, interpretar utilizar por agentes software, permitiendo de este modo encontrar, compartir e integrar la información más fácilmente.

El término se adoptó en el 2001, en un artículo científico escrito por American Boauthored Berners-Lee, en el que se describía el término como lugar en el cual las máquinas podían leer páginas Web con la misma facilidad con la que los humanos lo hacen.

Otros de los términos que se han utilizado para definir la Web 3.0 hacen referencia a la transformación de la Web en una base de datos, un movimiento hacia la fabricación de contenido accesible para múltiples buscadores, la influencia de la Inteligencia Artificial, la Web Semántica o la Web geoespacial.

La Web 3.0 y sus servicios se fundamentan en el colectivo de la Web Semántica, búsquedas de lenguaje natural, data-mining, aprendizaje automático y asistencia de agentes, todo ello conocido como técnicas de la Inteligencia Artificial o Inteligencia Web.

De acuerdo a algunos expertos, “la Web 3.0 está caracterizada y aprovisionada por la acertada unión de la Inteligencia Artificial y la Web”, mientras que algunos expertos han definido la Web 3.0 como el siguiente paso en la progresión de las herramientas que conforman la Internet.

Sus principales características tecnológica son:

  • Una web más abierta, con sistemas cada vez más compatibles, estándares de programación, estructura, diseño y contenido muy extendidos y globalizados.
  • Un entorno uniforme de información, en el que hay más orden y menos divergencia. A pesar de que la información es cada día mayor, está mucho más ordenada y controlada.
  • Multidispositivos: adaptable y adaptada a los diferentes formatos en los que internet se implanta en la actualidad.
  • La personalización y la importancia de las bases de datos. El paso del “Big data” al “Smart data”. El análisis de datos en global para una visión y un trato cada vez más personalizado.
  • Y la principal característica que resaltan todos los expertos es que ahora estamos ante una web semántica, en la que la mera sintaxis ha dejado paso a la semántica, y a que las palabras cobren significados mucho más enriquecidos, de ahí la importancia de los metadatos, y del valor añadido de la información tratada ahora de un modo mucho más inteligente.

El precedente, la web 1.0

La web 1.0, que desde el nacimiento y la extensión global de internet y hasta los años 90, era un modelo web de consulta, en el que los usuarios no podían interactuar con el contenido y se podía considerar prácticamente un canal unidireccional. En definitiva, era una web de solo lectura.

El principio del camino, la web 2.0

El cambio hacia el 2.0 vino con la propagación de internet, tras el avance del html que supuso un gran salto de una web de solo texto a una web más visual.

Pero el cambio significativo se dió al entender internet como una plataforma de inteligencia colectiva, lo que hoy podríamos ver como algo parecido a una nube de conocimiento casi de forma enciclopédica.

El futuro, la web 4.0

Algunos hablan ya de la web 4.0 y lo que supondrá. Un internet al que sumamos, además de todo lo que conlleva la web 3.0, el valor de la inteligencia artificial y la intercomunicación entre personas y máquinas o aparatos, la voz como modo de transmisión de datos, y en la que primará cada vez más la información de valor, relevante para los usuarios.

La información se mueve en todas direcciones y nace en cualquier punto, además de aportar cada vez más valor desde las marcas por y para los usuarios, de los usuarios para las marcas, y entre las propias marcas y los propios usuarios.

 

Por Periodista Digital, Ricardo Rodríguez

Equipo Mipagina.net

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