Comercio electrónico pone a competir a las tiendas físicas

Comercio electrónico pone a competir a las tiendas físicas

Uno de los fenómenos que recientemente se está presentando en el comercio tradicional, es la competencia con el comercio electrónico, a través del precio al consumidor.

Sucede que con la práctica del llamado Showrooming, es decir, que la persona entra en la tienda, mira el producto, lo prueba y se va, pero posteriormente lo compra online, el comercio tradicional ha visto desplomar sus ventas.

Tiendas de tecnología y electrodomésticos, han sido las más afectadas por este sistema de compra y están perdiendo un gran número de ventas debido a los showroomers. En el 2013 un estudio de IBM, realizado a partir de una encuesta a 26.000 consumidores de todo el mundo, decía que el 43% de las compras online provenían de los clientes pasivos.

 

Showrooming

Según el estudio ‘Hábitos del ecommerce’, el 47% de los encuestados confiesa que compra por internet, porque considera que el coste es más asequible que en los comercios físicos.

De acuerdo con esta misma investigación de Nielsen, en Europa la intención de compra online a través de diversos dispositivos electrónicos es muy elevada y por ejemplo España Alemania, Francia, Reino Unido e Italia, son los países que más recurren a esta práctica.

El informe añade que debido a la crisis económica, los consumidores han desarrollado una hipersensibilidad al precio, de forma que compra por internet porque considera que el coste es menor que en los locales.

Además, con el auge de los dispositivos móviles, los consumidores pueden sacar su teléfono y en cuestión de segundos comparar y comprobar los precios en la web, de prácticamente cualquier producto.

Sumado a ello, los gastos de operación de las empresas online pueden resultar menores, en comparación con una tienda tradicional, donde se tiene que pagar alquiler, sueldos, servicios generales, entre otros.

El plus para el cliente

Por todas estas razones es que el comercio tradicional está tratando de competir con los precios, para poder ofrecer las mismas ofertas en sus locales que en sus sites digitales.

Un buen ejemplo de ello, lo ha dado recientemente en Estados Unidos la empresa Best Buy, el mayor minorista de tecnología del mundo con más de 1.000 tiendas principales, que ante este panorama se ha comprometido a igualar los precios a los clientes que se les muestra en tienda online, a los de sus tiendas físicas.

Pero además en los EEUU, algunas tiendas físicas ya imponen tarifas tan sólo por la prueba de un producto, incluso si se navega en internet dentro de un establecimiento. Pero esta práctica de penalizar a los clientes resulta poco popular y nada atractiva para el consumidor.

“Desde un punto de vista tecnológico, los clientes tienen ahora una amplia gama de opciones con las tabletas y los teléfonos. Nuestros precios son competitivos y coinciden con los precios de los demás. Así, una vez que estés en la tienda, no tienes razón para irte”, comenta el CEO de  Best Buy Hubert Joly en Recode.

Otras, por el contrario, están abriendo tiendas que funcionan como probadores de producto o tiendas experimentales, donde los clientes van exclusivamente a probar un electrodoméstico o algún aparato electrónico.

Igualmente, algunas marcas han desarrollado las pop-up shops, locales exclusivos que trabajan de una forma similar a las anteriores, pero que sólo abren durante un tiempo limitado para mejorar la atención e interacción con el cliente.

Las más aventajadas cuentan con aplicaciones que los usuarios pueden usar para buscar, comprar y comparar precios o leer opiniones sobre los productos que más les interesan a un precio más competitivo.

Por todo esto es que la estrategia de igualar los precios del e-commerce, parece ser una gran solución y un buen salvavidas para las tiendas físicas, que no quieren convertirse simplemente en vitrinas o probadores

Pero realmente, la solución podría estar en una buena combinación de las estrategias online y offline, para ofrecer a los clientes promociones cruzadas, como otra forma de fidelización, pues la realidad es que los locales tampoco van a desaparecer mañana y tienen todavía muchas oportunidades.

Lo cierto es que el comercio tradicional y el online, tiene cada uno sus ventajas y desventajas, pero gran parte de la solución está mejorar la experiencia de compra y en ofrecer un excelente servicio al cliente, que puede ser el plus final para el consumidor.

 

Por Periodista Digital, Ricardo Rodríguez

Equipo Mipagina.net

Envíanos un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.