Y Usted ¿Cuántas horas al día dedica en su computador, a sumergirse en las redes sociales?

Esta es una pregunta, que más allá de obtener estadísticas, ofrece una respuesta que está preocupando a muchos especialistas de la salud mental en el mundo.

Antes fue el alcohol y las drogas, luego el juego, las apuestas y hasta el sexo. Pero a esta lista parece que hoy en día se suma una nueva adicción. La adicción a las redes sociales, que a pesar de no estar reconocida por muchas asociaciones de psiquiatría en el mundo, es  catalogada por los expertos como una aptitud compulsiva real, que debe ser tratada.

Incluso,  universidades de tanto prestigio como Harvard, se han puesto a la tarea de investigar el tema y ofrecen análisis y terapias en centros hechos especialmente con esta finalidad.

Twitter, FaceBook y las otras redes, han tomado un auge tan inusitado en estos tiempos, que muchas son las personas que basan su vida social en estos medios y lo tienen como único sistema de interacción con el mundo real.

La situación es tan preocupante, que amenaza con convertirse en una adicción más fuerte y generalizada que la del juego o las apuestas,  con consecuencias muy similares a las de los otros tipos de comportamientos compulsivos.

Y es que precisamente eso es lo que define una adicción, un dinámica de estar repitiendo una y otra vez una actividad; Por eso tiende a confundirse con una simple afición y más en este caso en particular, pues la gente cree que por el hecho de que ingresen a su red, dos o tres horas en el día, no significa nada y no están en riesgo de caer en algo más grave.

El hecho es, que se trata de una acción, que no necesariamente se tiene que hacer durante todo el día, pero que sí se tiene que hacer como algo mecánico durante cierto tiempo diario, ya se puede catalogar como algo compulsivo.

Pros y contras

Para algunos expertos, no todo lo que ocurre alrededor de este comportamiento es negativo, ya que en muchos casos se trata de personas, que utilizan las redes como una forma de entrenar su cerebro y ser más creativo, no haciendo ningún daño aparente.

O en otros casos lo hacen para promover sus empresas, negocios y productos, o simplemente crear contactos con personas con las cuales dialogar un rato e intercambias opiniones.

El problema se presenta, cuando las redes se convierten en algo más importante que el resto de componentes de la vida y entonces no se dedica tiempo para otras actividades como la familia, el trabajo, el estudio, el deporte, etc.

Las personas que caen en este comportamiento, están permitiendo que las redes gobiernen su mundo y por lo general tienden a ser depresivas, como consecuencia de ese vacío en sus relaciones reales. Ahí es cuando se está al frente de un adicto, que requerirá de asesoramiento profesional en salud mental.

“Siempre se ha dicho que los extremos son malos y en este sentido es más que verdad. Se necesita de un uso adecuado y equilibrado”, dice Jeff  Sass, autor de un blog popular llamado socialnetworkingrehab.com. “Si estás sentado cenando con tu familia o  estás conduciendo el coche, pon el teléfono o el ordenador aparte.”

Precisamente en el blog de Sass, se trata este tema de la compulsión de manera cómica, recurriendo a historias de personas que se han visto en situaciones complicadas y hasta peligrosas, por culpa del computador o el teléfono móvil,  tales como estrelladas con otros autos, o caídas al piso, mientras navegaban en el ciberespacio.

Aunque de cómico puede tener algo, la verdad es que este es un tema serio, que cada día va a tener que ser tomado más en cuenta. Las redes sociales están teniendo una mayor penetración en los hogares, los trabajos, los parques públicos. Llegan a cualquiera que esté interesado en ellas.

La edad, el sexo, la condición o la raza no son impedimento, por lo tanto el hecho de que se convierta en un trastorno compulsivo no tendría nada de extraño. Lo que si sería aún más desastroso, es que se convirtiera en una adicción con forma de pandemia.

Por Periodista Digital, Ricardo Rodríguez Guerrero

Equipo Mipagina.net

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